Un recreo en el CRAI
por Lourdes Newton

Un día, durante el segundo recreo de primaria y dentro de las instalaciones del CRAI del Colegio:

—¿Cómo se llaman y en qué año están? —pregunta miss Lourdes, la jefa del CRAI.
—Nos llamamos Luciana, Natalia, Ana Victoria, Almudena y Rosana —responde ésta última—, y estamos todas en 1°B.
—Yo me llamo Sofía y voy en 2°A.
—Nosotros somos Juliana, Sofía y Mariana. Estamos todas en 4°C —contestan otras cuatro alumnas que están leyendo cómodamente en la sala del CRAI.
—Las veo todos los días y quisiera saber ¿por qué les gusta tanto venir al CRAI?—vuelve a consultarlas miss Lourdes.
—Porque hay dibujos, leemos mucho y nos divertimos —responden las más pequeñas.
—Porque me gusta leer –contesta Sofía.
—Es divertido y los libros nos enseñan cosas, es pacífico, me impacta el olor de los libros y me relaja, te libera de otros pensamientos, viajo dentro de los libros —son las diversas respuestas de las alumnas de 4° de primaria.
—¿Dicen que algún día los libros y las bibliotecas van a desaparecer y que solamente tendremos computadoras y tabletas? ¿Les gustaría que eso pasara? —les vuelve a preguntar miss Lourdes con cara de preocupación al sentir que su profesión está en vías de extinción.
—¡Horrible! En la compu no sabes en qué página vas, en cambio en un libro, puedes porner tu separador y puedes tocar y pasar las páginas —contestan las pequeñas.
—¡No! ¡No es lo mismo! —exclama Sofía de 4°C—. Yo quiero enseñar a mis hijos como yo he aprendido, me gusta tocar la textura de las páginas —y continúa—, a los libros no se les acaba la batería y no te piden contraseña.
—En mi familia es una tradición leer, mi papá conservó todos sus libros de niño y me los presta —dice Juliana abriendo mucho sus hermosos ojos.

¡Estupendo! ¡Gracias por darme esperanzas! Este tipo de alumnas harán que los libros siempre sean parte de nuestras vidas, piensa miss Lourdes suspirando profundamente al saber asegurada su profesión y la existencia de los libros en papel…

En estudios recientes se llama literacy -alfabetización en español- a la habilidad no solo de leer y escribir sino a la capacidad de utilizar y criticar la información que se adquiere al leer y, como resultado, obtener las herramientas intelectuales para poder emitir una opinión personal.

No es solamente en la escuela donde los niños adquieren esta alfabetización: la familia es básica en este proceso. El ejemplo de padres y hermanos es factor fundamental para que los niños amen la lectura. Como ejemplo tenemos a una familia finlandesa que renta en promedio 21 libros al año en las bibliotecas públicas.

Al leer libros en formato electrónico no se absorbe de la misma manera su contenido y el lector pierde el orden de la historia que leyó. Si se lee en papel, se tiene mayor empatía, inmersión, coherencia narrativa y la información se conserva por más tiempo en la memoria.

Por todo lo anterior y por el gusto de nuestras alumnas por los libros, es que el personal del Centro de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación (CRAI) trabaja continuamente para fomentar la lectura entre nuestras alumnas.

Actualmente la biblioteca del Centro Escolar Los Altos cuenta con 9,752 títulos, 21,972 volúmenes de libros, 1,208 usuarias, capacidad para 50 personas, sala infantil, sala electrónica y todo está automtizado, es decir, todos los registros de entradas, salidas y rentas de libros se hace por medio de una base de datos electrónica